Crónica · Fotografía · Naturaleza
Silencio Lunar en Curanipe
«Apagón programado en la Provincia de Cauquenes, no saben el maravilloso silencio que en este momento se siente y vive. Un suspiro de naturaleza y paz profunda, hoy, ahora, en esta zona, el planeta descansa, sin el ruido de los 50 hz. del modernismo de los últimos 100 años.»
Un Relato en Imágenes.
Anoche, sin saberlo, se cortó la luz eléctrica. Ya había sucedido en mi hogar antes, pues acá en la playa se oxidan los cables y comúnmente se cortan —esto relatado por los expertos eléctricos de la zona que la restauraron al día siguiente con mucha amabilidad—. Aquella vez les pedí un favor: si podían cortar la luz del foco de afuera de casa para poder sacar fotos más limpias de las estrellas y planetas. Ellos muy íntimamente me comentaron que era posible, pero que ya habían realizado el trabajo de colocarle el cable «fatigado en su material». Paso el dato, para oportunidades que tengan de apagar algún foco molestoso en común acuerdo con los vecinos.
Continúo… Estaba muy concentrado, reflexivo y observante preparando el Curso On Line que daré sobre la Matriz Maya, meditando la amplitud de sus contenidos, cuando se corta nuevamente todo, pero quedé con la batería de la Mac y la batería de mi Wifi aún conectada a la red. Mi duda era si el corte era en mi hogar o en la zona —duda razonable, ya que hace unos días había sucedido algo parecido e internet seguía funcionando—.
Cuando salgo a la terraza a ver, me encuentro con un nawal hermoso: luna creciente, ondinas brillantes, estrellas titilantes de penetrantes destellos, un profundo silencio y un paisaje lunar-terrestre perturbador, mi cuerpo y sistema sensorial no podía sostener tanta belleza en un mismo momento, que ya había sido excitada por uno de los más bellos atardeceres que he podido apreciar en mi vida —un mar calmo, en paz y una densidad luminosa muy especial, que comúnmente se nota en días Caban en la cuenta Maya-Tolteca del tiempo, pero esta vez amplificada en pureza, consistencia, nutrida de colores firmes y matices contenidos.
Belleza sublime. Encanto y fuerza natural.
El día Caban 12 no terminaría ahí. Al encontrarme con aquel silencio natural con tamaña belleza y pasando el tránsito del primer impacto, quedé en un silencio sintonizado por la armonía del momento. Lo disfruté e incorporé junto a mi tabaco, que en ese momento pasó a ser ceremonial, con el pecho hinchado en agradecimiento de existir y presenciar aquel espacio-tiempo.
Pasando aquel «momentum continuum» y con mi tendencia tonal de productor, volví a conectarme a la red y buscar el motivo. Entré a Twitter y me enteré de que ese corte estaba programado de 00:00 a 02:00 hrs. para toda la Provincia de Cauquenes. ¡Bakan! Imaginen el tamaño de aquel silencio lumínico, y por 2 horas, tiempo suficiente para registrar aquella belleza trascendente.
Oxlahun Etznab daba su bienvenida, y yo, fiel seguidor de él —o ella, más ella que él—, no podía dejar pasar la oportunidad de disfrutar la posibilidad de adentrarme en sus profundidades. Manos a la obra: seteo la cámara y dejo este mensaje en mi perfil:
«Apagón programado en la Provincia de Cauquenes, no saben el maravilloso silencio que en este momento se siente y vive. Un suspiro de naturaleza y paz profunda, hoy, ahora, en esta zona, el planeta descansa, sin el ruido de los 50 hz. del modernismo de los últimos 100 años. Momento propicio para ir a la Playa y tomar unas fotografías de luz natural y silencio artificial. Lahak Caban, la Tierra Cristal nos regala estas bellas armonías junto a la Luna llenándose de brillo. Un regalito más, puro y cristalino. Me abrigo y les traigo fotos. Caco.»
Notas del calendario Maya-Tolteca
El día Caban en el Tzolkin representa a la Tierra, el movimiento sísmico y la fuerza magnética del planeta. Lahak Caban (día 12 Tierra) amplifica esa energía de conexión con el pulso de la Tierra y la claridad del cristal. Oxlahun Etznab (día 13 Sílex) marca el cierre de un ciclo, el corte limpio que abre paso a algo nuevo.